miércoles, 15 de abril de 2015

El auge de la delincuencia

El auge de la delincuencia y la inseguridad ciudadana en el país es propiciado por una serie de variables socioeconómicas y demográficas que van desde la pobreza e inequidad, el desempleo, los bajos niveles de educación y la urbanización descontrolada, entre otros.
Así lo aseguró la doctora Mayra Brea, psicóloga experta en seguridad ciudadana, quien trató sobre las causas y consecuencias de la delincuencia barrial durante un panel organizado por el Consejo Nacional de Reforma del Estado (CONARE) y las Mesas de Seguridad Ciudadanas compuestas por varias organizaciones.
La profesional de la conducta también citó, entre los factores asociados al delito barrial, los modelos de asociación y aprendizaje de la violencia, la crisis en la dinámica familiar y en el tejido social y el auge de las drogas y las armas de fuego en esos sectores populares.
En el debate, efectuado en un hotel de esta capital con el objetivo de compartir las experiencias de varias comunidades del Gran Santo Domingo, también participó el general Manuel de Jesús Pérez Sánchez, ex Jefe de la Policía Nacional y Asesor Policial del Poder Ejecutivo.
También, Amaury Bello, director de la Región Ozama de la Federación Dominicana de Municipios (FEDOMU), en representación del alcalde de Boca Chica, y Radhamés Martínez, director del Área de Participación y Género del CONARE.
Durante los últimos cinco años, la violencia se llevó la vida de 30,921 personas, según datos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), mientras que según la Procuraduría General de la República, la Policía Nacional y el INACIF durante el año 2011 se cometió un promedio de 6.9 homicidios diarios, equivalentes a 2,484 durante ese año, mientras que por armas se cometió un promedio de un 63%.
Mientras que la encuesta de Latinobarómetro 2004-2009, que consultó a 6,000 personas y la encuesta del Observatorio Ciudadano de la Alcaldía del Distrito Nacional del 2006-2011 que consultó a 9,346 personas, colocan la delincuencia e inseguridad ciudadana en el cuarto y en el tercer lugar del principal problema del país.
Al explicar la incidencia de la pobreza en la delincuencia barrial, Mayra Brea sostuvo que gran parte de la población no dispone de ingresos suficientes para resolver sus necesidades básicas como alimentación, vivienda, vestido, educación, salud y deporte.
Según datos del 2011 de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) el 41.4% de la población dominicana vive en la pobreza y el 20.9% en la indigencia.
Es bueno precisa que a menor acceso a las oportunidades económicas y sociales se profundiza más la exclusión, el hacinamiento y la marginalidad, lo que genera frustración y trae una carga de agresión que se traduce en delincuencia y otras actividades antisociales.
Otra causante de la violencia, la inseguridad y la delincuencia es la alta incidencia de desempleo en la población, el 14.3%, según CEPAL-2011, y la de desempleo juvenil, el 16.2%, una de las más elevadas del entorno.
Mayra Brea afirma que La juventud no encuentra salida a sus problemas y muchos ven en la delincuencia esa solución, por lo que la violencia está bastante “juvenilizada”, tras asegurar que la población de jóvenes de 15-29 años representa un 27.3% (CEPAL- 2010).
A esto se agrega lo que la CEPAL llamó en 2008 “desafiliación institucional” y es el caso de los jóvenes que ni estudian ni trabajan y que tienen altas expectativas de consumo (NI-NI) y que ven el robo como una redistribución de ingresos.
La falta de empleo, un sistema educativo poco inclusivo y carencia de oportunidades de desarrollo para los adolescentes, son algunos de los factores de riesgo asociados a la delincuencia juvenil en República Dominicana.A esto se le suma la ausencia y falta de supervisión por parte de los padres, factor que favorece el inicio temprano en el uso de alcohol, tabaco y drogas ilegales, según el estudio denominado “Auto-Percepción de factores causales de la delincuencia en adolescentes en conflicto con la Ley Penal en la República Dominicana” elaborado por la Procuraduría General de la República y la Universidad Iberoamericana (UNIBE).

El 63% de los jóvenes encuestados dijo que vivía con sus madres al momento de cometer el delito y apenas un 29% vivía con sus padres.

La mayoría de los adolescentes recluidos en centros correccionales involucrados en robos y atracos, reconoció que los artículos robados son vendidos para adquirir alcohol y drogas.

Sólo una minoría de los 243 encuestados afirmó que usaba lo robado para satisfacer necesidades básicas o ayudar a sus padres y familiares a cumplir con sus responsabilidades económicas ante sus familias.

Dicho estudio revela que la media de inicio de consumo de alcohol fue a los 13.8 años de edad, mientras que el consumo de drogas inició a los 14.04 años, principalmente marihuana.

 Otro estudio denominado “Perfil neurocognitivo en adolescentes en conflicto con la Ley Penal”, también elaborado por la Procuraduría en colaboración con la Universidad Intec, indica que los déficits cognitivos no atendidos pueden acarrear consecuencias que a corto plazo incluyen fracaso y deserción escolar, baja estima y rechazo familiar, lo que a mediano y largo plazo podría colocar a los jóvenes en los caminos de la delincuencia. - See more at: http://www.elcaribe.com.do/2014/10/09/investigacion-cita-causas-delincuencia-juvenil#sthash.qEaHs8Uq.dpuf

El auge y causas de la delincuencia juvenil

Abrir un periódico, encender la radio o el televisor para leer, escuchar o ver las noticias, ha llevado  a muchos a una sola conclusión, y es la de concordar que la delincuencia juvenil se ha incrementado en los últimos años.
Los medios de comunicación periodísticos a penas se dedican a informar de los sucesos delictivos en los que un menor o adolescente está implicado. Pero quizás usted se pregunte, ¿cuáles son las razones que influyen en que exista un aumento en la delincuencia juvenil?
La primera causa es que  los padres no ofrezcan una educación a temprana edad a sus hijos,  lo cual prepara el terreno para que en un futuro el joven llegue a convertirse en un “potente” delincuente.
La delincuencia juvenil guarda una estrecha relación con la desintegración o división familiar. Los expertos comentan que la falta de cariño y aceptación familiar motiva a muchos jóvenes a refugiarse en las drogas e integrarse a una pandilla para llenar el vacío emocional que les embarga.
No se puede dejar de mencionar otro factor que contribuye a que la juventud caiga en las garras de la delincuencia: el mal ejemplo que dan las autoridades judiciales a la hora de no ajustarse al código penal y castigar una mala obra con justicia. Esto le deja ver a los jóvenes que se puede realizar una que otra acción delictiva con la esperanza de no ser castigado.
Aunque existen otros factores que mueven a los jóvenes a la delincuencia, es lo que hasta el momento puedo considerar como los más sobresalientes a la hora de encontrar las causas de este flagelo social.