El auge de la
delincuencia y la inseguridad ciudadana en el país es propiciado por una
serie de variables socioeconómicas y demográficas que van desde la
pobreza e inequidad, el desempleo, los bajos niveles de educación y la
urbanización descontrolada, entre otros.
Así lo aseguró la
doctora Mayra Brea, psicóloga experta en seguridad ciudadana, quien
trató sobre las causas y consecuencias de la delincuencia barrial
durante un panel organizado por el Consejo Nacional de Reforma del
Estado (CONARE) y las Mesas de Seguridad Ciudadanas compuestas por
varias organizaciones.
La profesional de la
conducta también citó, entre los factores asociados al delito barrial,
los modelos de asociación y aprendizaje de la violencia, la crisis en la
dinámica familiar y en el tejido social y el auge de las drogas y las
armas de fuego en esos sectores populares.
En el debate, efectuado
en un hotel de esta capital con el objetivo de compartir las
experiencias de varias comunidades del Gran Santo Domingo, también
participó el general Manuel de Jesús Pérez Sánchez, ex Jefe de la
Policía Nacional y Asesor Policial del Poder Ejecutivo.
También, Amaury Bello,
director de la Región Ozama de la Federación Dominicana de Municipios
(FEDOMU), en representación del alcalde de Boca Chica, y Radhamés
Martínez, director del Área de Participación y Género del CONARE.
Durante los
últimos cinco años, la violencia se llevó la vida de 30,921 personas,
según datos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF),
mientras que según la Procuraduría General de la República, la Policía
Nacional y el INACIF durante el año 2011 se cometió un promedio de 6.9
homicidios diarios, equivalentes a 2,484 durante ese año, mientras que
por armas se cometió un promedio de un 63%.
Mientras que la
encuesta de Latinobarómetro 2004-2009, que consultó a 6,000 personas y
la encuesta del Observatorio Ciudadano de la Alcaldía del Distrito
Nacional del 2006-2011 que consultó a 9,346 personas, colocan la
delincuencia e inseguridad ciudadana en el cuarto y en el tercer lugar
del principal problema del país.
Al explicar la incidencia de la pobreza en la delincuencia barrial, Mayra Brea sostuvo que gran
parte de la población no dispone de ingresos suficientes para resolver
sus necesidades básicas como alimentación, vivienda, vestido, educación,
salud y deporte.
Según datos del 2011 de
la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) el 41.4% de la
población dominicana vive en la pobreza y el 20.9% en la indigencia.
Es bueno precisa que a
menor acceso a las oportunidades económicas y sociales se profundiza
más la exclusión, el hacinamiento y la marginalidad, lo que genera
frustración y trae una carga de agresión que se traduce en delincuencia y
otras actividades antisociales.
Otra causante de la violencia, la inseguridad y la delincuencia es la alta incidencia de desempleo en la población, el 14.3%, según CEPAL-2011, y la de desempleo juvenil, el 16.2%, una de las más elevadas del entorno.
Mayra Brea afirma que La
juventud no encuentra salida a sus problemas y muchos ven en la
delincuencia esa solución, por lo que la violencia está bastante
“juvenilizada”, tras asegurar que la población de jóvenes de 15-29 años
representa un 27.3% (CEPAL- 2010).
A esto se agrega lo que la CEPAL llamó en 2008 “desafiliación institucional”
y es el caso de los jóvenes que ni estudian ni trabajan y que tienen
altas expectativas de consumo (NI-NI) y que ven el robo como una
redistribución de ingresos.